COMO RECLAMAR ANTE UN ACCIDENTE DE CIRCULACIÓN

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Todos los años se producen en nuestro país cientos de miles de accidentes de circulación con consecuencias personales.

 

Con la reforma del C.p en marzo de 2015, se suprimieron las faltas y se despenalizaron los conflictos derivados de accidentes de circulación, derivándose su solución a la vía civil.

A su vez, se ha producido una importante modificación del baremo de tráfico con la Ley 35/2015 de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación (primero fue el baremo orientativo establecido en la Orden Ministerial de 5 de marzo de 1991 del Ministerio de Economía y Hacienda, que fue el precedente del actual sistema de valoración del daño corporal de carácter vinculante, establecido por la Ley 30/1995) y, como dato relevante de la reforma es la búsqueda de la solución de conflictos entre aseguradoras y abogados de las víctimas/perjudicados por la vía extrajudicial. Como novedad importante, además de una renovación a fondo del actual sistema de valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, incorpora un procedimiento extrajudicial para la determinación de la indemnización a través del mecanismo de la oferta motivada, con el que se pretende atemperar las consecuencias de la supresión de las faltas en nuestro ordenamiento penal.

Por otro lado, en el nuevo art. 14 del Texto Refundido de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículo a Motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, se introduce expresamente la vía de la mediación para los conflictos de circulación, ofreciendo un canal ágil para resolver las diferencias que puedan existir entre las compañías de seguros y los ciudadanos que han intervenido en un accidente de circulación.

 

Gracias al baremo, las aseguradoras han incrementado la resolución extrajudicial de este tipo de siniestros. Hace unos años (década de los 90), apenas el 50% de los accidentes de circulación se solucionaban extrajudicialmente. En la actualidad, este porcentaje ha aumentado hasta más del 90%.

El sistema de valoración de 1995 no atendía correctamente al principio de reparación íntegra del daño sufrido y no situaba a la víctima en una posición lo mas parecida posible a la que tendría si no se hubiera producido el accidente; es decir, no resarcía adecuadamente todos los daños y perjuicios derivados de los accidentes de circulación, de ahí que fuera muy necesaria su reforma.

 

¿Qué debemos hacer tras sufrir un accidente de tráfico?

 

Tras la reforma del Código Penal la mayoría de estas reclamaciones se llevarán por la vía civil. En primer lugar es necesario que se produzca una reclamación previa a la compañía de seguros del causante del accidente.

Si hemos tenido la mala suerte de sufrir un accidente del que no somos culpables, lo primero es intentar realizar el parte amistoso con el contrario, si nos manifiesta el conductor que no tiene seguro hemos de realizar el parte igualmente.

Nos tenemos que asegurar que se describen los hechos  correctamente, tomando los datos del conductor y del vehículo, así mismo ha de firmar el parte.

Esto nos garantiza que el Consorcio de Compensación de Seguros se hará cargo de los daños y de las posibles lesiones sufridas. La figura del Consorcio de Compensación de Seguros está configurado para responder en aquellos casos en los que un vehículo sin seguro genere un accidente. En caso de que el conductor contario no quiera hacer parte, tendremos que llamar inmediatamente a la Guardia Civil o Policía Local a fin de que levante el oportuno atestado para acreditar el accidente y la dinámica del mismo.  En caso de acudir la autoridad competente procederán a multar al conductor que circula sin seguro.

 

¿En que consiste esta reclamación previa?

Se trata de una reclamación extrajudicial que se tendrá que dirigir en el plazo de un año al asegurador mediante comunicación del accidente, haciéndose constar todo lo que se va a reclamar o, en su caso, que todavía no se pueden determinar los daños, pero se pone la cuestión en conocimiento de la cia de seguros.

En este último caso se deberá completar la reclamación en el momento en que se puedan concretar los daños. Se trata de una reclamación extrajudicial dirigida al asegurador, mediante comunicación del siniestro y solicitud de indemnización.   Deberá contener la identificación y datos relevantes de la persona/s que reclama, una declaración de las circunstancias del accidente, identificación del vehículo y conductor que ha intervenido, así como la información médica o pericial o de cualquier otro tipo que permita la adecuada cuantificación de los daños y perjuicios ocasionados.

La falta de solicitud de indemnización o reclamación previa del perjudicado al asegurador, será causa de inadmisión de la demanda (art. 403 de la LEC).

Mediante esta exigencia de reclamación previa a la vía judicial, se viene a conceder una prerrogativa de carácter procesal al asegurador.

Esta reclamación interrumpe el plazo de prescripción desde el momento en que es presentada al asegurador hasta que éste notifique al perjudicado la oferta motivada definitiva. Es decir, mientras el asegurador no responda al perjudicado queda en suspenso el cómputo de la prescripción anual.

Además, tanto el perjudicado como el asegurador y demás partes afectadas pueden recabar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad los atestados e informes que se practiquen.

 

¿En que consiste la oferta o respuesta motivada?

Es la respuesta que la aseguradora debe dar en el plazo de tres mese a la reclamación previa presentada por el perjudicado, donde se debe reflejar una propuesta de indemnización para los daños en las personas y en los bienes derivados del siniestro, así como un desglose de los documentos, informes o cualquier otra información de la que disponga para hacer la valoración de los daños.

Para ello, el asegurador, para cuantificar el daño, podrá solicitar, a su cargo, los informes periciales privados que considere oportunos, cuando entienda que la documentación aportada por el lesionado no resulte suficiente.

Una vez presentada la oferta motivada puede suceder que estemos de acuerdo con la misma y por tanto se lleve a cabo un acuerdo extrajudicial, o bien que no estemos de acuerdo y que decidamos acudir a la vía judicial civil. En este último caso se ha creado la posibilidad de solicitar un informe al médico forense (éste antes se aportaba únicamente en la vía penal). Este informe se podrá solicitar por el lesionado aunque no tenga el acuerdo de la aseguradora y, con cargo a la misma. Esta solicitud obligará al asegurador a realizar otra oferta motivada en el plazo de un mes.

 

¿Qué sucede si no se presenta oferta motivada? Transcurridos tres meses sin obtener respuesta alguna por parte de la aseguradora se puede iniciar la reclamación por vía judicial civil o mediante la mediación civil.

Puede ocurrir que el motivo de no efectuar la oferta de indemnización sea la dilatación en el tiempo del proceso de curación del lesionado o bien por cualquier otro motivo que impida la cuantificación del daño, pero la aseguradora debe incluir la referencia a pagos a cuenta o parciales anticipados a cuenta de la indemnización final, así como el compromiso de presentar oferta motivada de indemnización en cuanto haya cuantificado los daños.

Si no existe causa que justifique la falta de oferta motivada se devengarán intereses de demora.

 

En lo que respecta a la mediación, el legislador trata de posibilitar que el perjudicado sea debidamente indemnizado sin tener que acudir a los tribunales de justicia y de una forma que no le resulte tan gravosa económicamente.

 

El art. 14.3 del Texto Refundido señala que pueden ejercer esta modalidad de mediación, profesionales especializados en responsabilidad civil en el ámbito de la circulación y en el sistema de valoración del daño corporal.

 

El art. 14 del citado texto señala que en caso de disconformidad con la oferta o la respuesta motivada y, en general, en los casos de controversia, las partes podrán acudir al procedimiento de mediación de conformidad con lo previsto en la Ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Será el perjudicado quién podrá solicitar el inicio de una mediación, en el plazo máximo de dos meses a contar desde el momento que hubiera recibido la oferta o respuesta motivada o los informes periciales complementarios si se hubieran pedido… El mediador, además de facilitar la comunicación entre las partes y velar porque dispongan de la información y el asesoramiento suficientes, desarrollará una conducta activa tendente a posibilitar el acuerdo entre ellas. Recibida la solicitud de mediación, el mediador citará a las partes para la celebración de la sesión informativa. Se informará a las partes de que son plenamente libres de alcanzar o no un acuerdo y de desistir del procedimiento en cualquier momento, así como que la duración de la mediación no podrá ser superior a tres meses, y que el acuerdo que alcancen será vinculante y podrán instar su elevación a escritura pública para que sea título ejecutivo.

Cómo se señala, el mediador debe tener una conducta activa y, lo que se trata de conseguir es que ambas partes estén conformes en firmar un acuerdo del que queden satisfechos, cediendo cada uno y renunciando a parte de sus pretensiones.

Las partes de la mediación serían el perjudicado y la aseguradora a quien se reclama. Aquí, se va a escuchar más al lesionado, quien puede aceptar o no la propuesta de la aseguradora y ofrecer la suya; reclamar más e intentar acercar posturas. La mediación fomenta la participación directa de las partes en el desarrollo del proceso, lo que no ocurre en la vía judicial.

Todo el procedimiento de mediación es confidencial, y el mediador quedará protegido por el secreto profesional. Si finalmente no se alcanza un acuerdo, las partes tienen abierta la vía judicial, en la que no se podrán comentar los posibles pactos que las partes habían planteado.

El inicio de la mediación suspende los plazos de prescripción, según el art. 4 de la Ley 5/2012 de mediación. Mientras la reclamación previa del perjudicado a la aseguradora interrumpe el plazo de prescripción por la vía del art. 7.1.4, el inicio de la mediación lo suspende, volviendo a correr de nuevo si termina sin acuerdo.

Si se llega a un acuerdo en la mediación, las partes podrán acudir a un Notario para elevarlo a escritura pública.

El nuevo art. 440 de la LEC establece que una vez entablada la vía civil y antes de la vista, el Letrado de la Administración de Justicia (Secretario Judicial), informará a las partes de la posibilidad de recurrir a una negociación para intentar solucionar el conflicto, incluido el recurso a una mediación. Es decir, aunque se haya entablado una demanda judicial, las partes pueden derivar su controversia a la mediación. Esta sería la mediación intrajudicial, a diferencia de la extrajudicial, en la que las partes acuden directamente a la mediación y, es ante el fracaso de ésta cuando se puede acudir a la vía judicial.

Con la reforma de la LEC en 2015, se faculta al Juez a invitar a las partes a acudir al proceso de mediación, instándoles a que acudan a una sesión informativa, designando un mediador de entre los que estén inscritos en el registro de mediadores especialistas en la materia objeto de conflicto.

Si no se alcanza ningún acuerdo en la mediación, cualquiera de las partes lo comunicará la Juzgado, donde se ordenará alzar la suspensión del procedimiento continuando éste en el trámite donde se quedó.

Una de las vías por las que se puede ir introduciendo la derivación obligatoria a la mediación es mediante la difusión de la costumbre de incluir en los contratos una cláusula con la fórmula de ser preceptiva la utilización previa de la mediación en caso de conflicto entre las partes.

 

 

¿Qué sucede si no se presenta la reclamación previa? En este caso si se deja transcurrir más de un año sin hacer la reclamación ya no se podrá reclamar judicialmente la indemnización pues habrá prescrito la acción de reclamar. ¿Y si no hay reclamación pero la aseguradora me hace una oferta motivada, que sucede? En este caso se pueden dar dos situaciones: 1) que estemos de acuerdo con la oferta y por tanto llegamos a un acuerdo extrajudicial ,o 2) que no estemos de acuerdo, en cuyo caso no podremos acudir a la vía judicial por no existir reclamación previa, salvo que estemos dentro del plazo de un año y procedamos a hacer dicha reclamación.

 

Daños derivados de un accidente de circulación

El sistema de valoración de los daños y perjuicios sufridos que establece la Ley, es vinculante para los accidentes de circulación y ello sin perjuicio de que, como ha venido ocurriendo hasta ahora sea utilizado como sistema orientativo para valorar los daños corporales respecto de hechos distintos del evento circulatorio, como accidentes laborales, negligencias médicas e incluso en delitos dolosos.

 

El nuevo sistema de 2015, persigue compensar todo tipo de daños y perjuicios. Se trata de que la víctima o los perjudicados, en su caso, queden en la misma situación que tenían antes de haberse producido el accidente; es decir, garantizar la total indemnización respecto de los daños y perjuicios ocasionados por un accidente de circulación.

Para lograr dicha finalidad, el sistema tiene en cuenta todas las circunstancias personales, familiares, sociales y económicas de la víctima, incluidas las que afecten a la pérdida de ingresos y a la pérdida o disminución de la capacidad de obtener ganancias; en definitiva, el lucro cesante tanto actual como futuro.

 

 

Así se infiere del 33.3 de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación. que, al regular los principios fundamentales del sistema de valoración, establece que: “El principio de la reparación íntegra rige no sólo las consecuencias patrimoniales del daño corporal sino también las morales o extrapatrimoniales e implica en este caso compensar, mediante cuantías socialmente suficientes y razonables que respeten la dignidad de las víctimas, todo perjuicio relevante de acuerdo con su intensidad”.

La Ley 35/2015, configura un sistema de triple tabla, y cada una de las cuales se descompone internamente en otras tres tablas. Así, el art. 34 dispone que dan lugar a indemnización la muerte, las secuelas y las lesiones temporales (tablas 1, 2 y 3). Cada una de dichas tablas incluye, de modo separado, la reparación de los perjuicios personales básicos (tablas 1.A, 2.A y 3.A); de los perjuicios personales básicos (tablas 1.B, 2.B y 3.B), y de los perjuicios patrimoniales (tablas 1.C, 2.C y 3.C).

 

Sujetos perjudicados

Tienen la condición de perjudicados, en primer lugar la víctima del accidente. En segundo lugar, hay otras categorías de perjudicados (art.62). Para el supuesto de fallecimiento de la víctima: cónyuge viudo, los ascendientes, los descendientes, los hermanos y los allegados.   El nuevo sistema legal contempla las distintas categorías de perjudicados como autónomas y por lo tanto compatibles entre sí y de forma no excluyente.

La ley concede la misma consideración que el cónyuge viudo a miembro supérstite de una pareja de hecho estable que se haya constituido mediante inscripción en un registro o documento público o que haya convivido un mínimo de un año inmediatamente anterior al fallecimiento de la víctima o un período inferior siempre que tengan un hijo en común.

 

Informe médico

Para la determinación y graduación, tanto de las secuelas como de las lesiones temporales, resulta imprescindible que se haya emitido un informe médico ajustado a las reglas del sistema legal de valoración. Para ello, el lesionado, desde que se produce el accidente, debe prestar la colaboración necesaria para que los servicios médicos designados por cuenta de la aseguradora del eventual responsable del accidente, lo reconozcan y puedan seguir el curso evolutivo de sus lesiones. Como contrapartida, los servicios médicos de la aseguradora deberán entregar al lesionado el informe médico definitivo que permita la valoración de las secuelas, de las lesiones temporales y demás consecuencias derivadas del accidente.

 

Indemnización por lesiones temporales

Tabla 3.A Perjuicio personal básico

* Indemnización por día   ———— 30 euros

Tabla 3.B Perjuicio personal particular

  • Por pérdida temporal de calidad de vida

Muy grave ————————– 100 euros/día

Grave           ————————– 75 euros/día

Moderado   ————————– 52 euros/día

 

 

La alcoholemia es una de las principales causas de los accidentes de circulación.

El delito contra la seguridad vial y, concretamente el de conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas está tipificado en el art. 379.2 del Código Penal.

El art. 379 del Código Penal establece la condena penal por alcoholemia en la conducción. Dicho precepto dispone que aquella persona que diese una tasa de alcohol de en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro,  será condenado a una PENA DE PRISIÓN  de 3 a 6 MESES o con la de MULTA de 6 a 12 MESES o con la de TRABAJOS EN BENEFICIO DE LA COMUNIDAD de 31 A 90 DIAS, y en cualquier caso, con la de RETIRADA DEL PERMISO DE CONDUCIR vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a UN AÑO y hasta CUATRO AÑOS.

resulta obligatorio someterse a las pruebas de alcoholemia, ya que la negativa podria suponer la condena por un delito de desobediencia.

 

CONSECUENCIAS DE LA ALCOHOLEMIA.

 

En primer lugar hay mucha diferencia si el delito se comete porque las Fuerzas de Seguridad actuante nos pare el vehículo y demos positivo en el correspondiente control de alcoholemia o, en otro caso, se de positivo en control de alcoholemia al estar inmersos en un accidente de tráfico en el cual provoquemos daños.

Veamos cada uno por separado:

  1. a) Positivo por alcoholemia en un control policial:

En primer lugar, si el alcoholímetro marca más de 0,60 mg/l de aire espirado o una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gr/l (si nos realizan un análisis de sangre), vamos a ser citados a un juicio rápido por un delito contra la seguridad vial.

 

  1. b) Positivo por alcoholemia tras accidente de tráfico:

En primer lugar, al provocar daños, prácticamente da igual el resultado de el alcoholímetro o del análisis, estando por encima del mínimo permitido, con toda probabilidad seremos citados a un juicio rápido por un delito contra la seguridad vial, pero además, vamos a tener que abonar los daños que hemos producido, ya que debemos cubrir nuestra responsabilidad civil derivada del accidente. En un principio, nuestro seguro va a abonar esa responsabilidad civil por los daños producidos, porque la tenemos cubierta, pero el seguro, posteriormente, tiene la posibilidad de reclamarnos por vía civil dicho pago. Con lo que, además de cometer un delito, con su consiguiente condena, tenemos que abonar los daños producidos y, los propios de nuestro vehículo, casi con total seguridad, también habremos de abonarlos.